Católico defiende tu fe
Uno de los constantes ataques de los hermanos separados es asegurar que los Católicos somos idólatras porque tenemos imágenes, “Afirmando” que la Biblia prohíbe hacerlas.
¿Qué te parece?
¿Qué dice la Biblia sobre esto?
¿Quieres saber la respuesta del por qué y para que tenemos imágenes?
Pues bien, he aquí la respuesta:
A.- Dios mismo mandó
hacer imágenes.
Los hermanos no católicos utilizan citas bíblicas queriendo fundamentar que Dios prohíbe las imágenes, pero la realidad es otra, ya que en la Biblia: Dios mismo ordenó que se hicieran imágenes y se pusieran en su Templo. Por ejemplo, los protestantes:
* No leen Números 21,8
Donde dice que Dios mandó a Moisés hacer una serpiente de bronce (imagen) para que todo el que la viera se sanara.
* No leen 1 Reyes 6,22-23
Donde el rey Salomón, conocido por su sabiduría, hace imágenes de querubines (ángeles) de madera de olivo de cinco metros de alto y los pone en el templo de Dios.
* No leen Éxodo 25,18-19
Donde Dios mandó hacer dos querubines de oro macizo y los puso encima del arca de la alianza que estaría en el templo.
¿Acaso Dios se enojó por esto? Claro que no, pues él mismo las mandó hacer.
Ante esto, me pregunto: ¿Por qué los, pastores protestantes no les enseñan estas citas bíblicas a su gente? ¿Porque no las saben o porque no les conviene decirlo?
A un Evangélico le preguntamos: ¿Por qué dices que Dios prohíbe las imágenes si el mismo Dios en muchas ocasiones las manda hacer? Al verse descubierto contestó “se me hace que Dios se está contradiciendo”.
No, Dios no se contradice, son ellos, los que lo
hacen al no distinguir entre una imagen y un ídolo.
B.- Una Imagen no es un Ídolo
La diferencia está en que un ídolo es lo que se pone en el lugar de Dios y se le adora como tal, mientras que una imagen es una representación de una persona o cosa.
Un ídolo puede ser el dinero, el poder, una imagen reconocida como un Dios, etc.
Los católicos, al tener imágenes, no creemos que sean dioses que nos escuchan. Cuando oramos delante de ellas pensamos en las personas que la representan, como cuando alguien ve una foto de un ser querido. No las adoramos como dioses, sino simplemente las veneramos como imágenes de algo muy sagrado para nosotros: Jesús, María y los Santos.
Así que bíblicamente, no hay ningún problema.